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(La Gaceta de los Negocios, 15 de febrero de 2005). Fragmento de una entrevista a Javier Moro, Novelista, autor de "Pasión India", "El pie de Jaipur", "Era medianoche en Bhopal".
(...)Su siguiente libro fue El pie de Jaipur. (...) Aunque el libro acabó llevándolo a Camboya y la India, Moro lo había empezado porque "quería hacer algo más cercano". Le interesaba el mundo de los grandes discapacitados y decidió contar la historia de un joven francés que había quedado tetrapléjico a los 20 años. "A Cristophe lo habían dado por muerto en vida. Era casi un vegetal. Pero se sometió a unos trasplantes de músculos inervados, una técnica desarrollada para los veteranos de Vietnam y recuperó el movimiento de pinza, el del hombro y el del codo. Y eso significa vivir, porque te puedes peinar, puedes vestirte solo, puedes trabajar". Christophe tiene una novía y viene a España dos veces al año. Conduce él mismo, y como un loco por lo visto. Dice: "Ya soy tetrapléjico, ¿qué más me puede pasar?"
Es un final muy distinto al de Mar adentro. Moro ha visto la película de Amenábar y también trató a Ramón Sampedro. "Le llevé el libro, le dije que la ciencia podía hacer algo para ayudarle. Él entró al trapo al principio. Hablé con los médicos de la clínica donde habían operado a Christophe y les expliqué el caso. Ramón tenía una lesión más leve. Me dijeron: "Tenemos que verle. Que venga." Llamé a Ramón. `"Déjame hablar con mi amiga Ramona", me dijo. Pero no supe más de él. Pasó un mes; volví a telefonearle y entonces me dijo que no. Que lo había pensado y que no quería ir. Le dije: "Pero, Ramón, lo mismo después de esto puedes conducir, ¿sabes? Puedes salir, trabajar..." Pero no. "Estoy cansado", me dijo. Yo creo que lo que le proponía iba en contra de su razón de vivir. Había hecho de su propia muerte el sentido de su vida". (...)
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