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(El Mundo, 11 de noviembre de
2004) El
controvertido defensor australiano de la eutanasia, Philip Nitschke, acaba de
anunciar sus planes para crear una píldora del suicidio que cualquier
persona podría fabricar en su propia casa, partiendo de ingredientes fácilmente
disponibles.
---> Intervención del Doctor Nitschke en la Comisión especial
sobre eutanasia en el Senado (10/05/99).
La píldora de la
tranquilidad propuesta por este médico al que algunos llaman el Doctor
Muerte consiste en una pequeña dosis de barbitúricos líquidos que puede
guardarse hasta que el propietario quiera acabar con su vida.
Un grupo de 30 septuagenarios se
reunirá a comienzos del próximo año en una localización no revelada en la
Australia rural para fabricar 300 gramos del barbitúrico. Posteriormente serán
divididos en 30 dosis de 10 gramos que cada individuo se llevará a casa, quizá
para utilizarlo más adelante.
Los participantes también planean
publicar un manual para ayudar a otros grupos a seguir su ejemplo. Los
barbitúricos ya no están a la venta en Australia, pero no hay una ley que impida
su fabricación.
Nitschke ha sido una figura
controvertida desde que ayudó a cuatro personas a suicidarse después de que
fueran aprobadas en 1966 las primeras leyes del mundo sobre la eutanasia en el
Territorio Norte de Australia.
Estas leyes fueron rápidamente
eliminadas por el Gobierno federal y Nitschke ha pasado a ofrecer su consejo e
información sobre eutanasia a través de su grupo Exit Internacional
(Salida Internacional).
Nitschke imparte regularmente
seminarios en Australia. El paso a la píldora del suicidio se ha estado
planeando durante años, pero se ha acelerado debido a que existe la posibilidad
de que la legislación prohíba la mayoría del trabajo de Exit.
Multas
severas
Las nuevas leyes impondrán multas
de hasta 120.000 dólares por proporcionar información sobre cómo suicidarse. Su
aprobación se ha retrasado por la oposición de algunos miembros del senado
australiano, pero el gobierno ganó el control de la Cámara Alta en las
elecciones del mes pasado y tendrá los números necesarios para aprobarla
legislación cuando los nuevos senadores ocupen sus asientos en mayo.
Es poco probable que Nitschke acuda
a la sesión de fabricación del próximo año por miedo a ser acusado. Cree que los
fiscales, frente a la pesadilla pública de poner en el banquillo a 30 ancianos,
no presentarán cargos contra ellos. Tim Coyle, portavoz de la Asociación del
Derecho a la Vida de Queensland, dijo que la información podría ser rápidamente
empleada por adolescentes que quieren suicidarse. “En la práctica será usada por
cualquiera que quiera suicidarse”, afirmó. Nitschke aseguró: “Estamos
hablando de un proceso muy sofisticado. No es el tipo de cosa que puedes
improvisar en el patio de atrás”. |