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(Aceprensa, 14 de febrero de 2007)
Aunque tradicionalmente las tasas más
elevadas de suicidio se han dado entre personas de edad avanzada, hoy
ha pasado a ser la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a
44 años, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
También es preocupante el aumento de tentativas entre jóvenes,
actualmente la población con más riesgo de suicidio en uno de cada tres
países.
La gente es más
proclive a quitarse la vida en Rusia, Bielorrusia, Ucrania, países
bálticos y Hungría, con tasas de suicidio superiores a 45 por 100.000
habitantes (la media mundial era de 16 por 100.000 en el año 2000); los
países menos afectados son los latinoamericanos, los musulmanes y
algunos del continente asiático. Poco se sabe de la situación en
África, donde la información al respecto es escasa. Las tasas de
suicidio más bajas de Europa, inferiores al 10 por 100.000, se dan en
los países mediterráneos (Grecia, Italia, Portugal y España) y en Gran
Bretaña.
Por regla general, hasta la década de los setenta, la
tasa de suicidio aumentaba con la edad y alcanzaba el máximo entre las
personas mayores. Ahora ha bajado en este sector de población debido a
las mejores condiciones de ingresos, de salud y de calidad de vida; en
cambio, ha aumentado en otros tramos de edad.
En Francia, el
suicidio ha disminuido un 18% desde 1993 entre los mayores de 60 años,
pero ha aumentado un 6% entre los adultos de 30 a 59 años. En España el
mayor número de suicidios se produjo entre personas de 40 a 44 años.
Una constante es que los suicidios conciernen sobre todo a los hombres
(tres de cada cuatro suicidios), mientras que las mujeres son más
proclives a expresar su malestar y a demandar ayuda.
Otro dato
preocupante es el aumento de intentos de suicidio entre los jóvenes
europeos de 15 a 25 años. Según los expertos, los jóvenes son ahora más
vulnerables por la ansiedad ante el futuro y la falta de estabilidad
afectiva. Investigaciones realizadas en el ámbito escolar confirman
que, a primera vista, los jóvenes que intentan suicidarse son como los
demás. Sin embargo, aparecen ciertas tendencias entre los jóvenes
suicidas: desacuerdos familiares permanentes, haber sufrido abusos,
sentimientos depresivos y fugas.
Entre los factores de riesgo de
suicidio, tanto en adultos como en jóvenes, se encuentran diversas
circunstancias que pueden provocar desesperación: pobreza, desempleo,
pérdida de seres queridos, rupturas familiares, violencia doméstica...
También tienen un peso importante los antecedentes familiares de
suicidio, o de abuso de drogas o alcohol.
Ahora bien, en la
mayoría de los casos estos factores no son por sí mismos determinantes.
La conducta suicida suele gestarse en personas con trastornos mentales
y con un rico historial de impulsividad, agresividad e inestabilidad.
Según la OMS, en el 60% de los casos de suicidio se observa un sustrato
de enfermedad depresiva y en el 40% restante existen trastornos de la
personalidad, esquizofrenia, drogadicción y alcoholismo.
La
importancia del fenómeno del suicidio ha llevado a diversos países a
tomar medidas preventivas. En Francia, donde acaban de celebrarse las
Jornadas nacionales de prevención del suicidio (cfr. "Le Monde",
7-02-2007), existen programas de seguimiento de los grupos de riesgo,
como el del Centro Popincourt en París. Este centro intenta trabajar en
relación con organismos donde es más probable que haya personas en
situación difícil. Allí acuden desempleados con graves problemas, para
aprender a combatir los sentimientos de soledad y aislamiento. "La
prevención del suicidio -explica Vincent Lapierre, uno de los
responsables del centro- pasa por el restablecimiento de la relación
social, pero de una relación de aceptación".
Otro modo de
aprender a prevenir el suicidio es la "autopsia psicológica",
practicada en países anglosajones y en Finlandia. Esta técnica consiste
en que, después de un suicidio, se interroga al entorno familiar,
social y laboral de la persona que se ha quitado la vida. Con ello se
pretende reconstruir las circunstancias que le llevaron al suicidio y
acumular experiencia para prevenir casos semejantes.
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