ConDignidad
Portada | Bibliografa | Agenda | Enlaces | Sugerencias | ConDignidad | Suscripcion | Usuarios | Mapa del sitio
Jueves, 13 Diciembre 2018
Temas
En Facebook

Sigue a ConDignidad en facebookPuedes seguir la actividad de ConDignidad en facebook.

Cuidar con caricias PDF Imprimir E-mail
Publicamos el artculo con el que el Dr. Jacinto Btiz,Jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios (Santurce-Vizcaya), ha obtenido el premio Reflexiones 2009, otorgado por el peridico Redaccin Mdica. El artculo fue publicado originalmente en El Correo Digital.

Hace no muy pocos das le una noticia que motiv que dedique hoy este artculo, en el da Mundial del Alzheimer, a las caricias como instrumento humano para cuidar a los enfermos aquejados de esta enfermedad. La noticia era la siguiente: crean un robot teraputico contra el Alzheimer y el autismo. Un robot con la apariencia de una foca beb con el que se pretende ayudar a los enfermos de autismo y de Alzheimer. El prototipo responde a las caricias de los humanos con sonidos, gestos y movimientos gracias a los sensores que lleva en los bigotes. Esta foca beb responde cuando es acariciada de forma adecuada. Segn los inventores de "Paro" que es como se llama el robot tiene sus beneficios al interactuar con los enfermos de Alzheimer. Esto me hizo reflexionar y preguntarme: es que no somos capaces de acariciar a nuestros enfermos y tenemos que inventar un robot para ello?.

Las manos son uno de los instrumentos comunicadores por excelencia; esto lo constatan cada da ms los especialistas en relaciones humanas, que han comprobado que quienes durante su infancia no recibieron caricias de sus padres son ms proclives a mostrar dificultades para dar o recibir afectos, a mantener una postura corporal rgida y a las limitaciones para expresar emotividad, Asimismo, manifiestan una tendencia a evitar el contacto fsico con los dems, a verlo como algo inapropiado o "sucio". Son vistas como personas distantes, "fras". Al parecer estas personas evidencian tambin una dificultad mayor de la habitual para sentirse queridas y aceptadas por los dems. Acariciemos a nuestros hijos para que ellos sepan cuidarnos, cuando lo necesitemos, con sus caricias.

La demencia es un proceso degenerativo progresivo e irreversible que va minando de forma progresiva las capacidades intelectuales del enfermo; es una enfermedad que golpea el cerebro del enfermo y el corazn de la familia. Pero no olvidemos que an recuerda el amor. Cuidar al enfermo de Alzheimer es cuidar a alguien que recibe sin darse cuenta; l nos recompensa nuestro trabajo con una mirada o una sonrisa; supone hacer que nuestro tiempo se componga de paciencia, amor y buena voluntad. No nos pide ms que una mano que estreche la suya, un corazn que le cuide y una mente que piense por l cuando ya no puede hacerlo. El cerebro de este enfermo est estropeado, pero su corazn, al menos, el afectivo no. Su corazn biolgico necesita que sus coronarias le aporten sangre suficiente; cuando stas no cumplen bien su funcin podremos aportar soluciones con los medicamentos o con la ciruga. Sin embargo su corazn afectivo slo precisa de afecto y para alimentar de este afecto tan solo necesita que le transmitamos el nuestro a travs de nuestra sonrisa, con palabras agradables y con nuestras caricias.

La comunicacin es distinta si nos situamos a un metro de la cama o si nos ponemos a su lado tocndole con nuestra mano. Cuando el profesional sanitario coge la mano del enfermo parece que parte de su sufrimiento pasa a quien le toca. Cuando alguien es capaz de acercarse al enfermo y darle mano, o un beso o con una caricia, aparte de ser un acto de amor infinito se consigue que el enfermo se sienta como una persona viva y emotivamente unido a quien le muestra ese afecto. Un apretn de manos, una caricia, un fuerte abrazo, no los lleva el viento, suelen pesar ms que las palabras.

Con nuestro contacto fsico le trasmitimos el importante mensaje de que no ser abandonado y que siempre tendr a su lado un ser que le aprecia. En ocasiones, el tacto suele ser la nica forma de comunicacin y de expresin de cuidado que se le puede dar. Si tiene que cuidar a alguien que padece esta terrible enfermedad hgale compaa, sintese junto a su cama y cjale de las manos. No le ignore!. Aunque parece que no entiende nada, piense que siempre le queda la afectividad. Es muy importante que el enfermo de Alzheimer y su cuidador mantenga alguna forma de comunicacin, sobre todo en los estadios avanzados en los que el enfermo ya casi no se comunica verbalmente. Si quien le cuida o acompaa sigue hablndole, sonrindole o acaricindole, esta comunicacin afectiva con el enfermo permanecer intacta an cuando la comunicacin verbal se pierda.

Es importante recordar que el lenguaje del cario con nuestras caricias nos mantiene cercanos a quien cuidamos.

 
Relacionados