Portada Anlisis de Argumentos Artculos a favor de la eutanasia Hacia una posible despenalizacin de la eutanasia
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Martes, 11 Diciembre 2018
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Ofrecemos la declaracin "Hacia una posible despenalizacin de la eutanasia" del Instituto Borja de Biotica, con unos comentarios a los puntos ms conflictivos. Las frases que se van a comentar se destacan en rojo, y los comentarios van en azul y en maysculas.

Conscientes que el debate en torno a la eutanasia ocupa un lugar preeminente en la Biotica clnica, no slo porque se trata de una cuestin fundamental que afecta a la vida humana y a su dignidad, sino tambin porque ha adquirido un gran eco, social, meditico y poltico, el Institut Borja de Biotica quiere ofrecer, a travs de este documento, las conclusiones a las que ha llegado su Grupo de Trabajo sobre la Eutanasia, tras un largo perodo de reflexin y discusin entre los diferentes miembros del grupo.

En el documento, se define en primer lugar el concepto de eutanasia y se especifican las condiciones que se requieren para poder hablar de eutanasia, con el fin de evitar confusiones. En segundo lugar se realiza una defensa del valor de la vida y de la ayuda al bien morir y, en este punto, se piden los medios necesarios para que la asistencia socio-sanitaria al final de la vida sea una asistencia de calidad, es decir, que se proporcione una atencin global al enfermo, en sus aspectos fsicos, psquicos, sociales, emocionales y espirituales. Aunque una atencin de calidad podra reducir las peticiones de eutanasia, es probable que an se dieran situaciones extremas y conflictivas en que se solicitara. Qu debera hacerse ante estos casos? El Institut Borja de Biotica da una respuesta a esta cuestin.


1) Definicin de eutanasia

Consideramos que toda definicin tiene ventajas e inconvenientes y es siempre discutible y revisable. An as, queremos comenzar este documento con la definicin de eutanasia, a fin de determinar de qu referente conceptual partimos y dejando a un lado otras conductas errneamente denominadas eutanasia y que se prestan a confusin.

As pues, entendemos que eutanasia es toda conducta de un mdico, u otro profesional sanitario bajo su direccin, que causa de forma directa la muerte de una persona que padece una enfermedad o lesin incurable con los conocimientos mdicos actuales que, por su naturaleza, le provoca un padecimiento insoportable y le causar la muerte en poco tiempo. Esta conducta responde a una peticin expresada de forma libre y reiterada, y se lleva a cabo con la intencin de liberarle de este padecimiento, procurndole un bien y respetando su voluntad.

- Y SI HAY UN PADECIMIENTO PSQUICO INSOPORTABLE Y NO PRESENTA UNA ENFERMEDAD QUE LE CAUSAR LA MUERTE EN POCO TIEMPO, POR QU SE LE VA A NEGAR LA EUTANASIA SI TAMBIN LA PIDE DE FORMA LIBRE Y REITERADA? EL LMITE QUE SE PONE AQU ES MUY TERICO Y, NECESARIAMENTE, SER PROVISIONAL (COMO HA OCURRIDO EN HOLANDA).
- SE PLANTEAN TAMBIN ?PROCURAR UN BIEN? (ACABANDO CON SU VIDA) A QUIN EST PADECIENDO INTENSAMENTE POR OTROS MOTIVOS? (P. EJ., A UN DROGADICTO, A UN DEPRESIVO, A UN INDIGENTE...).

As, se consideran requisitos indispensables la peticin expresa del enfermo, la existencia de un padecimiento fsico o psquico insoportable para el paciente y una situacin clnica irreversible que conducir prximamente a la muerte.

Estos requisitos nos distancian del paternalismo mdico llevado hasta el momento de la muerte. A lo largo de los siglos, incluyendo el siglo XX, se prescinda con frecuencia de la voluntad del paciente y el mdico responsable determinaba, junto con la familia, lo ms conveniente para l, incluso en el proceso de morir.

- ESE ?PATERNALISMO MDICO? OCURRE TAMBIN EN LAS SOCIEDADES DONDE SE APRUEBA LA EUTANASIA: EN HOLANDA LOS MDICOS RECHAZAN DOS TERCIOS DE LAS PETICIONES DE EUTANASIA QUE RECIBEN Y, EN CAMBIO, PRACTICAN MS DE MIL EUTANASIAS AL AO A ENFERMOS QUE NO LA HAN PEDIDO. AUNQUE PUEDA PARECER LO CONTRARIO, QUIEN DECIDE SOBRE LA EUTANASIA ES EL MDICO, QUE HACE SIEMPRE UN JUICIO SOBRE LA SITUACIN DEL PACIENTE Y ACABA DECIDIENDO SI LA PETICIN LE PARECE RAZONABLE O NO.


Entendemos que hoy esta conducta, por buena que fuera la intencin del profesional y de la familia, es reprobable tica  y jurdicamente, y atenta contra los derechos bsicos de la persona.

Con esta definicin excluimos el suicidio asistido, concepto que hay que diferenciar del de eutanasia. En ese caso el paciente solicita tambin la muerte al mdico, pero la intervencin de ste ltimo se limita a facilitarle los medios para que consiga su objetivo. Desde el punto de vista legal la diferencia es muy relevante y esta colaboracin o ayuda al suicidio estara penalizada de forma muy diferente. Sin embargo, en el presente documento queremos dejar al margen este concepto y centrarnos slo en la eutanasia.

Tambin quedaran al margen del concepto de eutanasia que proponemos, las situaciones de enfermedad que, a pesar de su carcter irreversible, no llevan asociada la proximidad de la muerte.

- ESTA DISTINCIN ES ARBITRARIA Y TARDE O TEMPRANO DESAPARECERA: SI UNOS ENFERMOS (LOS QUE ESTN EN FASE TERMINAL) TUVIERAN ?DERECHO? A LA EUTANASIA, POR QU NO LO HABRAN DE TENER OTROS ENFERMOS QUE TAMBIN ESTUVIERAN PADECIENDO MUCHO AUNQUE NO LES QUEDARA POCO TIEMPO DE VIDA; ES MS, PARECE QUE ESTOS SEGUNDOS ACABARAN SUFRIENDO MS QUE LOS PRIMEROS, PUES VIVIRAN MS TIEMPO CON SU PADECIMIENTO...

 


Y finalmente, se excluiran tambin aquellas conductas que pretenden evitar el encarnizamiento teraputico y que implican no iniciar o retirar al paciente un tratamiento que es desproporcionado y/o ftil. Estas actuaciones deben ser consideradas como una correcta prctica mdica cuando hay un diagnstico bien hecho y un adecuado proceso de informacin y decisin con el enfermo y la familia, y en ningn caso las calificaremos de eutanasia.

Rechazamos as toda terminologa que adjetive el trmino eutanasia ?pasiva, indirecta, etc.-, y que slo lleva a confusin. 


2) Apuesta por la vida y por la ayuda al bien morir

Toda reflexin sobre la eutanasia debe enmarcarse en una clara apuesta por la vida de toda persona, y por una vida humana de calidad.

- PARECE COMO SI LAS VIDAS HUMANAS QUE NO SEAN ?DE CALIDAD? NO TUVIERAN NINGN VALOR: SE CAE EN UN PELIGROSO CONTROL DE CALIDAD (DE AH A LA EUGENESIA HAY UN PASO...).


Esta apuesta pasa no slo por una adecuada atencin sanitaria, sino tambin por la exigencia de las necesarias atenciones sociales, econmicas, culturales y espirituales que hacen posible una vida humana de calidad.

La apuesta por la vida no ignora ni excluye la exigencia de saber asumir y afrontar sus acontecimientos ms difciles de modo responsable.

Creemos que la vida es un don que recibe la persona para vivirla responsablemente. De ah que no la podamos concebir como un hecho que nos limita, sino como un potencial del que disponemos para ponerlo al servicio de un proyecto verdaderamente humano y humanizador.

Esta premisa nos permite reflexionar a propsito de aquellas situaciones en las que la vida ya no se percibe como un don, sino como una pesada carga. Entre estas situaciones tiene una especial relevancia aquella en que la vida se convierte en una dolorosa y agnica espera de la muerte.

- MS QUE ?REFLEXIONAR? SOBRE ESAS SITUACIONES, NO SERA PREFERIBLE CENTRAR TODOS LOS ESFUERZOS EN PROMOVER LA EXTENSIN NECESARIA DE LOS CUIDADOS PALIATIVOS QUE PUEDEN ALIVIAR  REALMENTE A ESOS ENFERMOS?


En el marco de la apuesta por la vida, la reflexin sobre la eutanasia se adentra en el inexorable proceso del morir de la persona, un proceso que puede culminar en el ltimo acto humano en la medida que se sabe afrontar con lucidez y responsabilidad. Esta lucidez y responsabilidad pueden significar una firme decisin de anticipar la muerte ante su irremediable proximidad y la prdida extrema y significativa de calidad de vida.

- PARECE COMO SI ANTE LA PRDIDA EXTREMA Y SIGNIFICATIVA DE CALIDAD DE VIDA, LA NICA ACTITUD LCIDA Y RESPONSABLE FUERA PEDIR LA EUTANASIA. EN UNA SOCIEDAD TOLERANTE CON LA EUTANASIA, EL NIVEL ?ACEPTABLE? DE CALIDAD DE VIDA CADA VEZ IRA SUBIENDO MS Y SE IRAN REBAJANDO MS LOS REQUISITOS PARA PRACTICAR LA EUTANASIA (AS HA OCURRIDO EN HOLANDA, DONDE LOS JUECES YA NO PENALIZAN A LOS MDICOS QUE PRACTICAN LA EUTANASIA A PERSONAS SANAS PERO ?CANSADAS DE VIVIR?).


En estas situaciones se debe plantear la posibilidad de prestar ayuda sanitaria para el bien morir, especialmente si ello significa apoyar una actitud madura que concierne, en definitiva, al sentido global de la vida y de la muerte.

Consideramos que la defensa de la vida es un valor tico, y debe ser jurdicamente protegido. Sin embargo, se podra admitir una excepcin en el caso de la eutanasia tal y como ha sido descrita.

- ES UN HECHO, COMPROBABLE EN HOLANDA, QUE AL ADMITIR LA DESPENALIZACIN DE LA EUTANASIA EN ALGUNOS CASOS, DISMINUYE NOTABLEMENTE LA PROTECCIN DE LA VIDA DE LOS MS DBILES E INDEFENSOS: EN HOLANDA HAY MUCHOS ANCIANOS QUE HUYEN CON MIEDO A OTROS PASES, SE ACABA CON LA VIDA DE BASTANTES NIOS NACIDOS CON MALFORMACIONES O ENFERMEDADES GRAVES, Y ALGUNAS ASOCIACIONES DE DISCAPACITADOS MANIFIESTAN TAMBIN SU MIEDO.


Por tanto, se debera plantear cmo tipificar estos casos desde la perspectiva mdica y/o sanitaria y cmo recogerlos en una norma jurdica.

3) La asistencia socio-sanitaria al final de la vida:  algunas premisas

Antes de entrar en el tratamiento de estas dos grandes cuestiones, es decir, la ayuda sanitaria al bien morir y la creacin de unas normas jurdicas sobre la eutanasia, es necesario establecer algunas premisas que consideramos indispensables.

Situaramos en un primer nivel la necesidad de analizar, por parte de una sociedad que pretende poseer la madurez suficiente para reflexionar y dar respuesta desde la tica y la ley a las demandas de eutanasia, los siguientes aspectos:

La realidad de la asistencia sanitaria que se presta a los ciudadanos que se encuentran en el tramo final de su vida.
Es una realidad palpable que en el Estado espaol es an muy minoritaria la asistencia a los enfermos en fase terminal con un adecuado tratamiento del dolor y del sufrimiento (unidades de cuidados paliativos), con el apoyo tcnico domiciliario que permita que la persona pueda morir en casa en un contexto de confort familiar y afectivo (Programas de Atencin Domiciliaria y Equipos de Apoyo ? PADES en Catalua), etc., y por tanto son pocos los que pueden beneficiarse de ella. Una gran mayora de pacientes muere en condiciones precarias, con un sufrimiento innecesario y sin un entorno adecuado. En consecuencia sera necesaria una accin firme en poltica sanitaria, con ms inversiones en personal y en infraestructuras especializadas para mejorar y ampliar este tipo de asistencia.

- PRECISAMENTE POR ESTO, RESULTA MUY IRRESPONSABLE PLANTEAR LA DESPENALIZACIN DE LA EUTANASIA: UNA ?SOLUCIN? FCIL Y BARATA PARA ?ARREGLAR? LA SITUACIN DE TODOS ESOS ENFERMOS QUE NO TIENEN ACCESO A LOS CUIDADOS PALIATIVOS.


Las condiciones sociales y econmicas que acompaan con frecuencia las demandas de eutanasia.
Tambin es una realidad en el Estado espaol que las personas mayores, enfermas, a veces solas, no disponen de los mnimos necesarios para considerar que su calidad de vida es aceptable y que vale la pena continuar viviendo. Pensiones muy bajas, condiciones precarias de vivienda, soledad y falta de entorno afectivo, son elementos que muchas veces acompaan a un estado grave de salud y que llevan a manifestar deseos de morir. Sera necesario un planteamiento en el mbito de polticas sociales que resolviera esta situacin, elevando el nivel de vida de todas estas personas.

- CON LA DESPENALIZACIN DE LA EUTANASIA, ESAS PERSONAS MAYORES NOTARN ?COMO EN HOLANDA- UNA ENORME PRESIN PARA QUE LA PIDAN: AS  DEJARAN DE NECESITAR ATENCIN Y  DE PRODUCIR GASTOS A LA SOCIEDAD. SI NO LA PIDIERAN, FCILMENTE PODRAN SENTIRSE ?Y SER CONSIDERADOS- COMO EGOSTAS E INSOLIDARIOS.


Consideramos que es una responsabilidad de todo estado social y democrtico emprender este tipo de polticas sanitarias y sociales con carcter prioritario o paralelamente al planteamiento de una despenalizacin de la eutanasia.

- ES UN PLANTEAMIENTO MUY INGENUO: DONDE SE OPTE POR LA ?SOLUCIN? FCIL DE LA EUTANASIA, EL ESTADO DIFCILMENTE SE EMPEAR EN GASTAR RECURSOS PARA PROMOVER UNA ATENCIN QUE SE PUEDE ?AHORRAR?. BASTA CON MIRAR EL POBRE DESARROLLO DE LOS CUIDADOS PALIATIVOS EN HOLANDA.


En este sentido los ejemplos de otros pases del entorno europeo que han dado el paso de despenalizar la eutanasia no se pueden tomar como paradigma ya que sus realidades sanitarias, sociales y culturales son diferentes de la nuestra.


En un segundo nivel hay otras premisas que tambin debemos contemplar ante una demanda de eutanasia:

El apoyo afectivo
En el acto humano del morir es especialmente importante el entorno afectivo del moribundo. Lo es a lo largo del transcurso de la vida humana, desde el mismo nacimiento, y especialmente en sus momentos  ms intensos y delicados, pero sobre todo en su final. El papel de este entorno afectivo es, pues, fundamental para ayudar a la persona a afrontar dignamente su muerte, acompandola en la estima y el respeto de sus decisiones. La ayuda al bien morir no podr prescindir de este entorno afectivo del paciente, por tanto su ausencia requerir establecer, en la medida de lo posible, el entorno ms adecuado para que el paciente pueda tomar una decisin responsable.

El apoyo sanitario
Tambin el apoyo sanitario tiene un papel relevante en el acto humano del morir, ya sea por las aportaciones tcnicas, ya sea por la presencia y el acompaamiento afectuoso del enfermo por parte del equipo teraputico. Ser necesario velar para que este apoyo sea eficaz, especialmente en lo concerniente a la informacin diagnstica, las posibilidades teraputicas reales y los medios que pueden ayudar a bien morir, incluyendo el apoyo afectivo mencionado.


4) Situaciones extremas y conflictivas

Pese a todas las premisas apuntadas, seguir habiendo situaciones y casos concretos en que se producirn demandas de eutanasia y  ser preciso darles una respuesta dentro del marco de la legalidad.

5) Para una despenalizacin de la eutanasia en situaciones extremas y conflictivas

Negativa a la legalizacin de la eutanasia:
Nuestra reflexin sobre la eutanasia no nos lleva a pedir su legalizacin indiscriminadamente, sino una posible despenalizacin en determinados supuestos que representen una inevitable tensin conflictiva entre valores equiparables a  la vida misma y que pongan en evidencia la posibilidad o la necesidad de no prolongarla innecesariamente.  

- ESOS SUPUESTOS, CON EL TIEMPO, SE IRN AMPLIANDO NECESARIAMENTE: BASTA TAMBIN CON VER LO QUE HA OCURRIDO EN HOLANDA. LA TEORA DE LA ?PENDIENTE RESBALADIZA? EN LA LEGISLACIN SOBRE EUTANASIA ES ALGO QUE LOS HECHOS AVALAN DE MANERA CADA VEZ MS ROTUNDA (COMO SE HA ESTUDIADO, P. EJ., EN UNA RECIENTE TESIS DOCTORAL).


Despenalizacin: La despenalizacin de la eutanasia, una vez llegada su concrecin en la norma jurdica, debera exigir la concurrencia de unos requisitos imprescindibles, sin los cuales sera una accin que en una u otra medida debera ser penalizada.

Estos REQUISITOS a nuestro entender, seran:

- CURIOSAMENTE ESTOS TRES REQUISITOS SON LOS MISMOS QUE SE PROPUSIERON EN LA PRIMERA DESPENALIZACIN DE LA EUTANASIA EN ALGUNOS CASOS, QUE SE PLANTE EN HOLANDA EN 1993. ENTONCES SE ASEGUR QUE SE TOMARAN ?ESTRICTAS MEDIDAS DE SEGURIDAD? PARA QUE LOS CASOS ACEPTADOS SE LIMITARAN A LOS QUE CUMPLAN ESOS REQUISITOS. CON EL PASO DE LOS AOS,  SE HAN IDO ADMITIENDO MUCHOS OTROS CASOS QUE NO CUMPLAN ESOS TRES REQUISITOS. POR TANTO, LO QUE AQU SE PROPONE NO ES ALGO NOVEDOSO: BIEN NOS VENDRA ?ESCARMENTAR EN CABEZA AJENA?.

- DESDE EL PUNTO DE VISTA MDICO, ESOS TRES REQUISITOS ACONSEJARAN UNA SEDACIN PALIATIVA, NO LA EUTANASIA.

 

a) Enfermedad que conducir prximamente a la muerte: Un primer parmetro que permite plantear la posibilidad de la eutanasia es la existencia de la enfermedad que conducir prximamente a la muerte. Se trata de aquellas situaciones patolgicas irreversibles de las que podemos prever un desenlace fatal en un plazo razonablemente corto. Ciertamente la ciencia mdica tendr siempre mucho que decir para precisar este concepto y es por ello que los profesionales de la medicina sern siempre interlocutores vlidos y necesarios de cualquier revisin de las condiciones legales que permitan despenalizar la eutanasia.

- LLAMA LA ATENCIN QUE, EN EL MISMO DOCUMENTO EN EL QUE SE SEALAN UNOS REQUISITOS PARA LA DESPENALIZACIN, YA SE CONTEMPLA LA POSIBILIDAD DE POSTERIORES REVISIONES DE ESAS CONDICIONES LEGALES.

b) Sufrimiento insoportable: Un segundo parmetro es el sufrimiento insoportable. Somos conscientes que la medida del sufrimiento tiene siempre una connotacin subjetiva, a pesar de que creemos que hay elementos objetivos (p.e. el fracaso de los cuidados paliativos o su inaccesibilidad), que pueden ayudar a evaluar cuando un sufrimiento supera lo que el enfermo es capaz de soportar.

- COMO EL MISMO DOCUMENTO ADMITE, SE PONE UN REQUISITO QUE RESULTA PRCTICAMENTE IMPOSIBLE OBJETIVAR.

- SE DA POR SENTADO QUE UNA POSIBLE CAUSA PARA PROPORCIONAR LA EUTANASIA SERA LA FALTA DE ACCESIBILIDAD A LOS CUIDADOS PALIATIVOS: SE ASUME PACFICAMENTE QUE NO HAYA CUIDADOS PALIATIVOS PARA TODOS LOS QUE LOS NECESITAN.

- EN LOS CASOS EN QUE FRACASEN LOS TRATAMIENTOS PALIATIVOS ORDINARIOS, LO LGICO SER RECURRIR A LA SEDACIN, NO A LA EUTANASIA: AMBAS RESUELVEN EL PROBLEMA, PERO LA PRIMERA NO TIENE LOS INCONVENIENTES TICOS NI JURDICOS DE LA SEGUNDA.


c) Consentimiento explcito del enfermo: Un tercer parmetro sera la manifestacin expresa de la voluntad del enfermo que acepta la eutanasia como  nica opcin digna para liberarse del sufrimiento. Se trata de garantizar que se acta siempre conforme a la voluntad del enfermo, tambin cuando ya no puede expresar explcitamente esta voluntad, si lo ha hecho con anterioridad mediante una previsin o manifestacin anticipada depositada en manos de quin pueda dar razn, sea el propio centro o el profesional, familiares, personas prximas o registro legal de voluntades anticipadas.

- LA EUTANASIA NO ES LA ?NICA OPCIN DIGNA PARA LIBERARSE DEL SUFRIMIENTO?: LA MEDICINA ACTUAL NO SE PUEDE RESIGNAR A ESO, CON EL AVANCE QUE SE HA PRODUCIDO EN LOS CUIDADOS PALIATIVOS Y LA POSIBILIDAD DE LA SEDACIN PARA LOS CASOS MS DIFCILES.

La exigencia de este requisito excluye las situaciones en que el enfermo, eventual sujeto de eutanasia, no pueda expresar explcita ni implcitamente su voluntad, ni lo haya hecho con anterioridad. Destacaramos, entre otras, las difciles situaciones de pacientes con graves alteraciones del nivel de conciencia y de nios o recin nacidos con patologas muy graves incompatibles con una mnima calidad de vida.


- ESTE PLANTEAMIENTO ES MUY INGENUO. UNA VEZ QUE SE EMPIEZA A TOLERAR LA EUTANASIA, SE ACABA APLICANDO A AQUELLOS ENFERMOS QUE NO ESTN EN CONDICIONES DE PEDIRLA Y CUYA VIDA SE CONSIDERA QUE NO RENE LA CALIDAD IMPRESCINDIBLE: EN HOLANDA SE PRACTICA CON FRECUENCIA LA EUTANASIA A PACIENTES INCAPACITADOS PARA MANIFESTAR SU CONSENTIMIENTO Y A NIOS RECIN NACIDOS CON MALFORMACIONES O ENFERMEDADES GRAVES. EN ESTE TERRENO, LOS EFECTOS DE LA ?COMPASIN? SON IMPARABLES.

Las decisiones sobre su tratamiento y asistencia recaern sobre aquellos que tienen la responsabilidad o tutela legal, quienes, con el asesoramiento mdico y legal adecuados, procurarn velar siempre por su mximo bienestar y garantizar una praxis conforme al espritu y a las supuestas intenciones del enfermo. Sin embargo, en ninguno de estos casos se podr aplicar una eutanasia en los trminos que hemos descrito, ya que faltara el elemento de la voluntariedad.

En todos ellos, la decisin de poner fin a la vida del paciente requerira un debate ms amplio, ya que pueden converger factores de muy diversa naturaleza, y sera necesario buscar soluciones que deberan pasar por una formulacin legal que permitiera el planteamiento del caso concreto, para valorar y para decidir en consenso con la familia, el equipo teraputico y la autoridad judicial.

- UNA VEZ MS, EN ESTE DOCUMENTO, SE PONE PRIMERO UN REQUISITO (QUE EL PACIENTE SEA CAPAZ DE PEDIR LA EUTANASIA VOLUNTARIAMENTE) Y, ACTO SEGUIDO, YA SE DEJA UNA PUERTA ABIERTA A FUTURAS EXCEPCIONES (LOS CASOS QUE NO CUMPLIERAN ESE REQUISITO ?REQUERIRAN UN DEBATE MS AMPLIO...?).

d) Intervencin mdica en la prctica de la eutanasia: entendemos que debe ser siempre un mdico u otro profesional sanitario bajo su direccin quien que lleve a cabo la prctica eutansica, discerniendo los mecanismos adecuados a fin de garantizar la ausencia de dolor y sufrimiento en el enfermo.

- REALMENTE NO HARA FALTA LA INTERVENCIN DE UN MDICO: MATAR NO ES UN ACTO MDICO Y, ADEMS, ES MUY FCIL (NO HACE FALTA ESTUDIAR LA CARRERA DE MEDICINA PARA HACERLO). EN BLGICA YA HAN COMENZADO A VENDER EN LAS FARMACIAS UN ?KIT? CON TODO LO NECESARIO PARA PRACTICAR LA EUTANASIA.

- LLAMA TAMBIN LA ATENCIN QUE NO HAYA NI SIQUIERA UNA BREVE REFERENCIA A LA POSIBILIDAD DE LA OBJECIN DE CONCIENCIA POR PARTE DEL MDICO.

El asesoramiento sanitario, en sentido amplio e interdisciplinario, ser un requisito previo a la decisin. La composicin de los equipos interdisciplinarios deber garantizar la presencia de sanitarios de todos los colectivos (mdico, enfermero, psiclogo clnico, trabajador social), as como la ayuda espiritual pertinente, si as lo manifiesta el interesado.

e) Revisin tica y notificacin legal: Toda prctica eutansica deber contar previamente con el visto bueno de un Comit de tica Asistencial y, con posterioridad a su realizacin, deber ser notificada a la autoridad pertinente a fin de que sea posible comprobar el cumplimiento de los requisitos exigidos y ejercer las acciones oportunas en caso contrario.


*************

Desearamos que este documento contribuyera a profundizar en la reflexin sobre la eutanasia, reflexin que se hace presente reiteradamente en el debate pblico y que requiere de un enfoque multidisciplinar desde el rigor y la debida atencin a todos los agentes implicados.

- RESULTA ILUSTRATIVO COMPROBAR QUE, ENTRE LOS FIRMANTES DE LA DECLARACIN, NO HAY NINGN PROFESIONAL DE CUIDADOS PALIATIVOS, QUE SON LOS QUE TIENEN MAYOR EXPERIENCIA EN LA ATENCIN DE LOS ENFERMOS A LOS QUE SE REFIERE ESTE DOCUMENTO.

- SE ACONSEJA CONSULTAR LA ?DECLARACIN SOBRE LA ATENCIN MDICA AL FINAL DE LA VIDA? (APROBADA EL 11 DE ENERO DE 2002 POR LA ORGANIZACIN MDICA COLEGIAL Y LA SOCIEDAD ESPAOLA DE CUIDADOS PALIATIVOS) Y LA ?DECLARACIN SOBRE LA EUTANASIA DE LA SOCIEDAD ESPAOLA DE CUIDADOS PALIATIVOS? (APROBADA EL 26 DE ENERO DE 2002).


 
- GLOSARIO

Acto humano: es aquel acto deliberadamente voluntario, fruto de una decisin libre y responsable que expresa la escala de valores de la persona que lo realiza.

Calidad de vida: el concepto ?calidad de vida? se refiere al conjunto de condiciones necesarias, tanto desde el punto de vista biofisiolgico como social, que dan lugar a una vida autnoma y humana, es decir, capaz de realizar las funciones propias del ser humano. En la valoracin de la calidad de vida de una persona influyen tanto factores internos como externos. La ausencia de este elemento debe ser un estmulo para que el sistema y las instituciones den respuesta a estas necesidades.

Encarnizamiento teraputico: es una expresin coloquial ? popularizada por los medios de comunicacin social, en las lenguas romnicas ? que traduce de manera parcial, aunque expresiva, el termino ms acadmico de ?distanasia?, palabra de origen griego que significa ?muerte difcil o angustiada?. En el vocabulario tico se utiliza la palabra distanasia para indicar la utilizacin  de tratamientos que no tienen ms sentido que la prolongacin de la vida biolgica del paciente. La palabra ?encarnizamiento? no corresponde a la realidad, ni hace justicia a los mdicos, ni tampoco se adapta a todos los casos de prolongacin del proceso de morir, en los que el mdico est implicado. Por todo esto, creemos que la expresin ms adecuada es la obstinacin teraputica.

Despenalizar: dar a una determinada conducta, hasta aquel momento castigada por el Cdigo Penal, la categora de acto permitido por la ley bajo determinados condicionantes y requisitos que, si se incumplen, ser igualmente castigado. Ordinariamente, la despenalizacin no implica el reconocimiento de un derecho exigible por parte del ciudadano aunque si ejercitable, y tampoco corresponde a una conducta normalizada socialmente sino excepcional.

Dolor y sufrimiento: el dolor es una experiencia corporal y mental que es subjetiva. A diferencia del sufrimiento se siente como una experiencia extraa a uno mismo, adventicia e inasimilable, que a veces debemos soportar. El sufrimiento es un sentimiento que puede resultar provechoso y bueno. Lleva una connotacin de contencin y elaboracin del dolor. Lo que el paciente explica ha pasado por su cedazo intelectual, cultural, afectivo e imaginativo, y llega al profesional ms o menos prximo a la realidad experimentada.

Legalizar: dar a una determinada conducta, hasta aquel momento castigada por el Cdigo Penal, la categora de acto permitido por la ley, quedando fuera de la norma sancionadora a todos los efectos, sin condicionantes ni requisitos. La legalizacin implica el reconocimiento de un derecho exigible por parte del ciudadano incluso ante los tribunales, y corresponde a una conducta normalizada socialmente.

Limitacin teraputica: toda actuacin o decisin del mdico o equipo teraputico de limitar, retirar o no iniciar una determinada medida de apoyo vital, entendiendo por tales aquellas que pretenden atrasar el momento de la muerte, est o no dirigida a la patologa de base o al proceso biolgico causal (reanimacin cardiopulmonar, ventilacin mecnica, tcnicas de circulacin asistida, dilisis, marcapasos, oxigenacin extracorprea, tratamiento farmacolgico con drogas vasoactivas, antibiticos, diurticos, cistostticos, derivados sanguneos, nutricin enteral y parenteral e hidratacin).

Enfermedad terminal: presencia de una enfermedad incurable, progresiva y avanzada, en situacin de imposibilidad razonable de respuesta del paciente a un tratamiento especfico, con presencia de numerosos problemas o sntomas intensos, mltiples, multifactoriales y cambiantes, con gran impacto emocional por parte del paciente, la familia y el equipo teraputico, y con un pronstico vital inferior a seis meses.

Medios proporcionados y desproporcionados: para formar un juicio correcto sobre el carcter proporcionado o desproporcionado de un medio en un caso determinado, es preciso atender a diversos factores y evaluarlos conjuntamente. El juicio conclusivo depende: 1) de la razonable confianza en el xito; 2) del nivel de calidad humana en la vida conservada (sobre todo de la conciencia y del marco de libertad eficaz); 3) del tiempo previsto de supervivencia; 4) de las molestias (del paciente, de los familiares, etc.) que acompaarn el tratamiento; 5) del coste de la intervencin o terapia en una perspectiva individual, familiar o social.

Morir dignamente: la expresin ?morir dignamente? es ambigua, depende de los deseos de cada persona e incluye por tanto un importante grado de subjetividad. Sin duda, hay un conjunto de elementos mdicos, psicolgicos, sociales y espirituales que permiten objetivar este concepto. Morir dignamente es morir sin dolor fsico ni sufrimiento psquico innecesario, conociendo los datos relevantes sobre la propia situacin clnica, con facultades para tomar decisiones o que se respeten las voluntades expresadas previamente, arropado por un entorno acogedor y con la posibilidad de estar acompaado espiritualmente, si se desea.
Por tanto, morir dignamente, no puede asociarse exclusivamente a eutanasia. Se puede morir dignamente sin que se haya practicado la eutanasia, y al contrario, se puede solicitar esta prctica y no morir dignamente.

Padecimiento: palabra que engloba dolor y sufrimiento, y que sirve para designar toda clase de sensaciones anmicas y corporales, emotivas y afectivas, provocadas por la conciencia de alguna dolencia.

Suicidio asistido: conducta o actuacin en la que la persona misma pone fin a su vida con la ayuda de otra que coopera con acciones que no son la causa directa de la muerte.

Tratamiento ftil: aquel tratamiento o acto mdico cuya aplicacin est desaconsejada ya que es clnicamente ineficaz, no mejora el pronstico, los sntomas, ni las enfermedades intercurrentes del paciente, o bien porque de manera previsible producir perjuicios personales, familiares, econmicos o sociales desproporcionados al beneficio que se espera.


Este documento ha sido trabajado y redactado por el Institut Borja de Biotica de la Universitat Ramon Llull, en una comisin integrada por las siguientes personas:


 Dr. Francesc Abel Fabre
 Presidente del IBB. Acadmico numerario de la Reial Acadmia de  Medicina de Catalunya.
 Prof. Ester Busquets Alibs
 Colaboradora y responsable de Enfermera del IBB. Profesora asociada  de Biotica de la Universitat de Vic.
 Dr. Juan A. Camacho Diaz
Jefe de seccin de Nefrologia infantil y miembro del CEIC del Hospital Sant Joan de Du (Esplugues). Colaborador del IBB.
 Dr. Fco. Jos Cambra Lasaosa
Mdico adjunto de cuidados intensivos peditricos del Hospital Sant Joan de Du (Esplugues). Colaborador del IBB.
 Prof. Xavier Cardona Iguacen
 Profesor de la Escola Universitria d?Infermeria, Fisioterpia i Nutrici  Blanquerna (URL).
 Dra. Victria Cus Snchez
Mdico  adjunto del Servicio de Anatoma patolgica del Hospital Sant Joan  de Du (Esplugues). Colaboradora del IBB.
 Dr. Antoni Nello  Figa
 Catedrtico de Antropologa de la Escola Universitria d?Infermeria,  Fisioterpia i Nutrici Blanquerna (URL).
 Dr. Ignasi Salvat Ferrer
 Profesor emrito de Teologa Moral de la Facultad de Teologa de  Catalunya.
 Prof. Nria Terribas i Sala
Jurista. Directora del Institut Borja de Biotica y de la revista ?Biotica & debat?.
 Dr. Francesc Torralba Rosell
Profesor titular de la Facultat de Filosofa de la Universitat Ramon Llull. Jefe Acadmico de la Ctedra Ramon Llull de la Fundaci Blanquerna (URL). Colaborador del IBB.

 

Esplugues de Llobregat, Enero 2005.


INSTITUT BORJA DE BIOTICA
(Universitat Ramon Llull)
www.ibbioetica.org
E-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Telf. 93.600.61.06
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Los obispos catalanes lamentan que el Institut Borja abra la puerta a la eutanasia

LA VANGUARDIA (13 de mayo de 2005). Los obispos de Catalunya se pronunciaron ayer en contra del documento del Institut Borja de Biotica -dependiente de la Universitat Ramon Llull-, que abogaba por despenalizar la eutanasia en determinados casos. El episcopado cataln seal en una nota difundida ayer que "lamenta" que el contenido del documento "abra una puerta a la despenalizacin de la eutanasia". Los obispos tambin subrayan en su comunicado que en ningn caso consideran admisible la eutanasia, ni "aunque lo pidiese el mismo enfermo o sus familiares porque la vida es sagrada y siempre hay que observar el precepto de no matars".

Como inform La Vanguardia el pasado 13 de abril, el Institut Borja ha elaborado un documento en el que defiende la despenalizacin de la eutanasia en determinados supuestos y con concretas condiciones. Es significativo el hecho de que este Institut forma parte de una universidad que, entre otras caractersticas, se declara de "inspiracin cristiana". Adems, entre los firmantes del documento sobre la eutanasia figuran telogos de reconocido prestigio en la Iglesia catalana, como son Francesc Abel, Ignasi Salvat y Francesc Torralba. Este ltimo incluso forma parte del reducido grupo de cinco personas, nombrado por la secretara de la Conferencia Episcopal Tarraconense, para preparar la conmemoracin de los diez aos del Concilio Tarraconense o cataln, que se celebrar los das 4 y 5 del prximo mes de junio en Montserrat.

Al da siguiente de que se hiciera pblico el documento del Institut Borja, su contenido fue rechazado por el arzobispado de Barcelona. En una nota, precisaba que el Institut Borja no depende del arzobispado y afirmaba que ste se remita en esta cuestin a la doctrina de la encclica Evangelium vitae de Juan Pablo II, que es contraria a la eutanasia. Ayer fue el conjunto del episcopado cataln, que celebr la reunin nmero 173 de la Conferencia Episcopal Tarraconense, el que se defini sobre el documento del Institut Borja. "Este documento -reconocen los obispos- quiere responder a un problema grave que afecta hoy a la sociedad y que reclama un discernimiento moral entre los medios ordinarios y extraordinarios en situaciones de enfermos terminales". "Los obispos de Catalunya -contina la nota al respecto- han reflexionado sobre las cuestiones implicadas en este documento y manifiestan que siempre hay que respetar y defender la dignidad inviolable de toda vida humana. Por ello nunca se puede admitir ninguna accin sobre un enfermo que le procure directamente la muerte, aunque lo pidiese el mismo enfermo o sus familiares, porque la vida es sagrada y siempre hay que observar el precepto de no matars. Lamentamos, por tanto, que el contenido del documento abra una puerta a la despenalizacin de la eutanasia". Los obispos sostienen que "ante el sufrimiento extremo, la medicina ofrece curas paliativas que ayudan a hacer ms soportable la fase final de una enfermedad y que siempre habrn de asegurar al enfermo un acompaamiento humano adecuado". Finalmente, los obispos efectan una consideracin dirigida especficamente a los cristianos: "La fe siempre es una ayuda valiosa en toda enfermedad y lleva a descubrir el sentido redentor del dolor, que unido a la cruz de Cristo y a la luz de su resurreccin es portador de vida y de esperanza".

 
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