(Zenit, 25 de febrero de 2005). El obispo Elio Sgreccia, vicepresidente de la Academia Pontificia para la Vida considera que la eutanasia presentada como respuesta al sufrimiento en la película «Million Dollar Baby» no es «la mejor solución».

El prelado ha comentado este viernes en declaraciones a «Radio Vaticano» la última obra como director y actor de Clint Eastwood, candidata a siete Premios Oscar, que serán asignados este domingo.
Es las historia de una joven (interpretada por Hilary Swank) apasionada por el boxeo. Encuentra en su entrenador, aventajado en años, al hombre que puede ayudarle a crecer deportivamente para alcanzar el éxito, surgiendo entre ellos una relación de respeto y amor púdico.
Pero los sueños de la joven Maggie Fitzgerald quedarán truncados por un trágico accidente.

«¿Cómo reaccionar ante una vida rota y una muerte deseada?». A esta pregunta ha respondido monseñor Sgreccia.

«Con una actitud, ante todo, de compasión por el sufrimiento de una joven vida como ésta de la que estamos hablando. Pasar de un estado de pleno rendimiento atlético y de esperanzas de éxito a una situación de tetraplegia, de imposibilidad total de movimiento, representa una situación de extremo sufrimiento», reconoce.

«En este caso --añade--, el juicio subjetivo de lo que pasó en esa existencia cuando pidió el suicidio, y de lo que sucedió en la persona que la contentó, tenemos que dejarlo en manos de Dios, pues es difícil comprender lo que sucedió y hasta qué punto la tempestad de los sentimientos y de la piedad pudieron arrastrar a las personas».

«Pero desde el punto de vista de la moral y de la verdad nos tememos que preguntar si ésta es la mejor solución. La mejor solución no era la de anticipar la muerte, y la de acabar con una vida atormentada, sino la de ofrecer razones de esperanza y de sentido para el sufrimiento», concluye.

En su reportaje, la emisora pontificia reconoce el gran nivel cinematográfico con el que ha sido realizada la obra y con el que en particular trata los sentimientos.