(La Razón, 30 de marzo de 2005). El Ministerio de Sanidad holandés publicará en tres semanas un proyecto en el que se mostrará partidario de legalizar la eutanasia también para bebés, discapacitados psíquicos y dementes, según informó ayer el portavoz del Ministerio, Richard Lancee.

Según la ley actual, la eutanasia puede ser administrada en Países Bajos a enfermos terminales sin esperanza de recuperación y a aquellos con fuertes dolores y quieran morir.

Para poder ser aplicada, dos doctores deben estar de acuerdo en su diagnóstico. Además, todos los casos deben ser estudiados por una comisión de expertos en ética y en medicina, quienes deciden sobre el caso. El ministro de Salud, Clemence Ross, es partidario de que el Gobierno cree consejos similares para someter a investigación los casos de enfermos terminales y personas que sufren fuertes dolores, pero que no tienen capacidad suficiente para decidir por ellos mismos cuándo desean morir.

La Asociación Médica Holandesa también apoya la creación de esos consejos. Una proposición similar fue la que permitió que en 2002 Países Bajos se convirtieran en el primer Estado que legalizaba la eutanasia. Doctores del centro médico Groningen protagonizaron una fuerte polémica el año pasado al afirmar que habían aplicado la eutanasia a muchos enfermos recién nacidos.

Por otra parte, el caso Terri Schiavo toma tintes más dramáticos todavía. Mientras el marido, Michael, aseguró que pedirá la autopsia para que se determine el verdadero grado de de vegetación de la enferma. Los Schindler, por su parte, quieren realizar un examen forense a su hija cuando muera que pruebe si Terri sufrió fracturas en los huesos de la cabeza, ya que ellos sospechan que fue un ataque físico de Michael lo que le causó la lesión cerebral.

La familia de Michael Schiavo ha recibido amenazas mientras se apaga la vida de su esposa Terri, en estado vegetativo desde 1990 y desconectada desde hace hoy doce días de los aparatos que la alimentaban en un hospital de Florida.

Según la prensa local, un hombre se aproximó a Johan Schiavo, cuñada de Michael, y «la llamó asesina». «Cuando la mujer respondió, cortésmente, que ese hombre ni siquiera conocía a la familia, él le dijo que si Terri muere, la mataría a ella y a su familia», según la policía.

En el el hospicio situado en el condado de Pinellas, al oeste de Florida y donde se encuentra internada Terri Schiavo, de 41 años, continúan las manifestaciones tanto a favor como en contra de la eutanasia pasiva.