Portada Por países Otros lugares Luxemburgo quita poderes a su Gran Duque por haberse opuesto a legalizar la eutanasia
ConDignidad
Portada | Bibliografía | Agenda | Enlaces | Sugerencias | ConDignidad | Suscripcion | Usuarios | Mapa del sitio
Lunes, 26 Agosto 2019
Temas
En Facebook

Sigue a ConDignidad en facebookPuedes seguir la actividad de ConDignidad en facebook.

Luxemburgo quita poderes a su Gran Duque por haberse opuesto a legalizar la eutanasia PDF Imprimir E-mail
(El Mundo, 3 de diciembre de 2008)

El Gran Duque de Luxemburgo pagará su oposición a la eutanasia con la pérdida de las últimas prerrogativas que le quedan como soberano de aquel pequeño país, sorprendido por una insólita crisis institucional.
El Gran Duque Henri informó el lunes a los partidos políticos de que la ley que han aprobado para legalizar, en casos limitados, el derecho a morir, va contra su conciencia y no pretende firmarla, el paso necesario, aunque dado por descontado, para que entre en vigor.
Para solventar el dilema, el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, anunció ayer que los legisladores reformarán la Constitución para quitarle al jefe de Estado el poder de dar el último visto bueno a las leyes.
"Para evitar una crisis institucional y al mismo tiempo respetar la opinión del Gran Duque, vamos a eliminar el término sancionar del artículo 34 de la Constitución y sustituirlo sólo con el de promulgar. Es decir, que sólo va a promulgar las leyes para que entren en vigor", explicó Juncker tras una reunión con los partidos políticos en la que se llegó a una formalidad que permitirá pasar cualquier legislación de forma automática.
La Constitución actual dice que el Gran Duque "sanciona y promulga" las leyes, lo que, según la interpretación moral del monarca, supone que paticipa en el proceso legislativo, mientras que, con los cambios, se entiende que sólo constata la existencia de las decisiones. Hasta ahora, el jefe de Estado nunca se había resistido a cumplir con su función y la última crisis con la realeza en la historia luxemburguesa se remonta a 1919, cuando la Gran Duquesa Marie-Adelaide fue obligada a abdicar por sus inclinaciones progermanas y su intervención directa en la política del país.
Pero, ahora, en este caso, el Gran Duque comparte una inquietud de una parte de la dividida y católica población. Incluso el democristiano Juncker se opone a la legalización de la eutanasia, aprobada por una estrecha mayoría en el Parlamento en febrero gracias a la alianza de los socialistas, también en el gobierno, y los Verdes. La ley tenía que haber entrado en vigor este mes, pero el cambio propuesto supone que los dipuatdos tendrán que volver a votar el año próximo, después de la reforma constiucional.
 
Relacionados