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(ABC, 23 de marzo de 2005) Un tribunal de apelaciones federal de Atlanta (Georgia, sureste) rechazó hoy un recurso de los padres de Terri Schiavo pidiendo reconectar el catéter de alimentación de la joven, confirmando decisiones judiciales opuestas a mantenerla en vida artificialmente.
Esta corte, por 2 votos contra uno, rechazó la última apelación presentada el martes por los padres de la mujer, Bob y Mary Schindler, que quieren mantener con vida a su hija de 41 años después de que un juez federal de Tampa (Florida, sureste) ordenara el mismo día mantener la desconexión del catéter de alimentación de Terry Schiavo.
Los dos jueces que votaron la decisión del tribunal de Atlanta, señalaron que los demandantes "no lograron fundamentar su caso en base a ninguno de sus argumentos", concluyendo que la anterior resolución de la corte de Florida contraria a reconectar el tubo de alimentación mientras continúan los procedimientos judiciales no viola los derechos de Schiavo.
El juez discrepante argumentó que rechazar la solicitud de los Schindlers "frustra el intento del Congreso" de mantener a Schiavo en vida mientras los tribunales federales consideran el caso.
Para algunos expertos judiciales esta decisión del miércoles podría poner fin a la batalla judicial entre los padres de Terri y su ex marido y tutor, Michael Schiavo, que asegura que la mujer, quien se encuentra en estado vegetativo desde hace más de 15 años, quería ser desconectada.
Hoy se cumplen cinco días que Terri Schiavo -quien según su marido no siente hambre ni dolor- está privada de toda alimentación. Según los especialistas, su muerte puede ocurrir entre el jueves y el fin de la semana próxima.
En su lucha, la familia cuenta con el apoyo de la más alta autoridad del Ejecutivo de Estados Unidos, el presidente George W. Bush, quiense levantó en medio de la noche, entre el domingo y el lunes, para promulgar una ley que fue elaborada especialmente para este caso y aprobada de urgencia por el Congreso durante el fin de semana.
El Vaticano también tomó partido una vez más por la opción de mantenerla con vida. "Terri no ha cometido ningún delito, a menos que se considere un delito que se haya quedado 'inútil' a los ojos de una sociedad que es incapaz de apreciar y defender el don de la vida", comentó el Osservatore Romano, órgano oficial del Vaticano.
Los grandes diarios estadounidenses Washington Post y New York Times denunciaron el martes en sus páginas editoriales la explotación política del tema, siguiendo así en tono con la opinión dominante.
En efecto, una mayoría abrumadora de estadounidenses (70%) se opone a la politización de este caso, y una amplia mayoría (60%) cree que se debe dar fin a la alimentación artificial de Terri Schiavo, según un sondeo publicado el lunes por la cadena de televisión ABC.
La opinión de varios expertos consultados por la justicia coincide en que el coma vegetativo de Terri es irreversible, como afirma su marido, por más que sus padres, animados por los cambios de expresión facial de la paciente crean que ella se puede curar o recuperar la conciencia.
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De no volver a ser conectada a la sonda de alimentos, Terri Schiavo morirá de sed y de hambre. La paciente fue desenchufada de el viernes de la semana pasada, y los expertos calculan que -de mantenerse en las presentes circunstancias- la muerte se producirá en el plazo de siete a diez días.
Según algunos, Terri no tiene consciencia (pese a que su familia afirma estar convencida de que aún mantiene algún signo de ella), por lo que no afrontaría ninguna lucha dolorosa contra la muerte. «Los pacientes en coma no sufren dolor; sólo reflejos, como el parpadeo cuando se les sopla en los ojos», afirma el doctor Lohse, de la Clínica Universitaria de Hamburgo.
En el caso de Terri Schiavo, «la muerte se producirá principalmente por falta de líquido; en la gente sana, la falta de líquido hace que se pierda la consciencia y con ello el dolor, aunque tengan un sentimiento de sed», afirma Lohse.
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Bob y Mary Schindler, los padres de Terri Schiavo, se niegan a dejar morir a su hija. Dicen que su marido, Michael Schiavo, quiere «librarse» de ella para poder casarse con su nueva compañera. El Wall Street Journal, en un durísimo editorial, le acusó ayer de querer sacar tajada del millón de dólares para cuidar de su esposa incapacitada que un tribunal le otorgó. El diario conservador dijo que sólo entonces empezó el marido a litigar en los tribunales para que se autorizada la desconexión de la sonda que le proporciona alimento a Terri Schiavo.
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